CARTAS A MI HIJO 

 

(Esta historia pertenece a nuestro hijo Luis Kirill Luna Pérez
Con todo el amor de sus padres Jerónimo y Mª Jesús)

 

 
Hola queridos compañeros:
 
Esta historia que os quiero contar empezó hace mucho tiempo, en la ciudad de Sevilla. Hace exactamente 38 años y varios meses, fue cuando yo vine al mundo un ocho de marzo. Mis padres por fin tenían un hijo después de muchos años de espera, y de haber perdido tres en los distintos embarazos. Yo estaba en este mundo con toda la alegría posible y como siempre me ha dicho mi madre, las ganas de vivir más fuertes que conocía en pequeñaja. Llené de felicidad a mis padres y con ellos a toda mi familia extensa, como la llaman ahora los entendidos.
 
No fui una niña fácil, pues era poquita cosa y además no quería nunca comer, pero daba guerra y tenía fuerza como hoy las tiene mi hijo Luis. Además, era según mis padres muy inteligente y graciosa. Yo añado que mi hijo es igual que me han contado a mí que yo era. Luego ¿A quién se parece nuestro hijo? A mi Jero y a mí.
 
Siempre desde que recuerdo he deseado ser madre (en parte para copiar a mi propia madre, y ser como ella es, la mejor del mundo), y además porque yo sentía esa necesidad interior  que me llamaba a la entrega total hacia una personita pequeña y totalmente inocente a quien dar lo que mis padres me estaban dando a mí. Pues he sido gracias a Dios muy afortunada con la familia que me ha tocado en suerte. Aunque he tenido mis problemas con ellos como todo hijo de vecinos. Os voy a escribir una poesía que le regalé a mi madre un día de la madre de 1988, me faltaban  aún dos años para contraer matrimonio.
 
Perdonar, no soy ninguna poetisa solo lo transcribo para que veáis cómo ya se iba formando la idea de ser madre pronto dentro de mí.
 
                   
En tu dulce seno, se formó mi ser.
De tu calor y tu vida me alimenté.
Tus caricias tempranas me hicieron feliz.
En tu cálido vientre me formé y crecí.
A los nueve meses, tras el duro parto.
Con alegría infinita me trajiste al mundo.
Desde tus pequeños pechos me alimenté.
Mientras tus caricias me hacían querer.
Tus dulces palabras abrieron las puertas
Que dormidas aún al sentido estaban.
Entre tus brazos dormí mis más bellos sueños.
De tus cálidas manos aprendí a vivir.
Tu fuiste mi bastón ante mis caídas.
De tu boca aprendí la primera palabra.
Y como todo en tu vida desinteresado.
no fue precisamente la de madre.
pues me enseñaste primero a decir padre.
Más mi amor a ti estaba tan arraigado.
Que aunque tu no quisieras lo primero eras TÚ.
Me lo das todo a cambio de nada.
Mas mi corazón se llena de amor con sólo evocar tu cara.
Soy feliz cuando en la noche te acercas a mi cama.
Y  sin hacer ruido creyendo que duermo me arropas.
Eres el espejo donde yo me miro.
La fuerza que necesito para poder realizar mis obras.
De tu amor alimento mi alma.
De tu mirada la luz que me falta.
Del calor de tus caricias el consuelo del dolor.
De tu alegría las ganas de vivir.
Mas también al verte feliz entre nosotros.
Siento deseos de trasmitir todo lo que tu me has dado.
A otro ser que en parte sea un poco tú y yo.
Sé que lo recibirás como a mi.
Que lo querrás como yo misma.
Que ya sólo no serás madre sino abuela.
Pero también sé que yo nunca te podré igualar.
Bendita seas madre mía.
Y bendita sea la madre que te concibió a ti.
Haciendo posible que yo este aquí.
 
Sevilla  1 de Mayo de 1988.
 
Como veréis mi madre era muy importante por aquella época y yo ya era mayorcita (24 años). Pero era cuando más fuerte se estaba haciendo la llamada para separarme de mi familia, y fundar yo una, a la que transmitir todos los valores que ellos me habían legado. Y en los cuales me había criado.
 
Transcurridos dos años de esta poesía, contraje matrimonio con mi novio y padre de mi hijo (Hoy hace ya más de diez años que nos casamos). Y aunque todo ha sido bonito y gratificante ahora mismo, no fue lo mismo cuando a los dos años de casado, supimos que había problemas para ser padres biológicos. Yo no podía cerrar la puerta a mi maternidad por que hubiera problemas corporales que me lo impidieran, no era justo que por culpa de unos cuerpos sin valor, que quedan en nada reducidos a ceniza ante la muerte. Mi espíritu no pudiera dar todo lo que tenía atesorado durante tanto tiempo. Jero me dio la solución rápidamente con todo el amor y el corazón al decirme “No importa, Mari, lo adoptamos”. Pero la cabeza se me llenó de preguntas ¿Adoptar cómo? Estaremos muchos años en lista de espera. Adopción internacional. Vale mucho dinero ¿Cómo podremos hacer frente a ellos, somos trabajadores de base, y no tenemos quien nos pueda echar una mano? Y luego ¿Cómo tendremos valor para decirle a nuestro hijo que no lo he parido yo?. Bueno, me imagino que todos hemos pasado por esto en algún momento. Sin embargo la luz se fue haciendo a nuestro alrededor y las preguntas iban recibiendo respuestas, respuestas que nos asombraban a nosotros mismos, como si una mano invisible nos descorriera el velo que tapaba nuestros ojos. Encontrábamos soluciones a todos los problemas que nos surgían, y una fuerza interior nos hacia luchar sin cuartel. No sabíamos de donde iba  ser nuestro hijo. En que país había nacido o iba a nacer, pero lo que sí teníamos claro era que iríamos como y donde fuera a por él.
 
Así tomamos la decisión de empezar a enterarnos de cómo funcionaban las cosas, y echamos las primeras solicitudes en la Junta de Andalucía. Corría el año 1997. ¡Quién me iba a decir que a mi hijo le quedaban más de dos años desde que echamos la primera solicitud, para nacer!, eso no se nos pasó ni por el forro como decimos en el sur. Tampoco sabíamos el calvario que nos quedaba por pasar, en cuando a papeles y burocracia.
 
 
 
GESTACION (Transcrito de mi diario por aquellas fechas).
 
 
 
 
Las primeras cartas que le escribí a nuestro hijo están fechadas en los tratamientos médicos a los que nos sometimos antes de solicitar la adopción.
 
 
 
 
QUERIDO HIJO:

Siempre que te escribo te siento lejos, hoy más que nunca si Dios no hace un milagro. Pues yo, mi vida, no soy digna de ello, he soñado tanto contigo que creo que te has convertido en una obsesión. Hijo, tan sencillo como es para algunas y yo lo tengo siempre negro. Al principio soñaba contigo y no tenías padre que me pareciera bueno, pues yo quería el mejor para ti, una persona buena que te deseara y te quisiera, con la que ir juntos de paseo y viviéramos con amor y respeto formando una familia, eso era un sueño, como tú por aquella época. Y yo disfrutaría de tu padre para después disfrutar ambos de ti.

Hoy ese sueño se ha cumplido, encontré a tu padre, y es mejor aún que el que había soñado. Esperaba compartirlo cuando tú te hicieras una realidad. Sin embargo, no podemos tenerte, por lo visto no cumplimos los requisitos exigidos por la naturaleza, para hacerlo sin la ayuda de las ciencias. Y soy tan cobarde que no me veo para afrontar esos tratamientos hasta el final.

¿Qué hago, hijo, ya no puedo esperarte por mucho tiempo más, estoy cansada de luchar? Tienes el mejor padre del mundo, y quizás la madre más neurótica también. Pero eso no ha sido problema para otros. He pensado que si tú intercedieras por mí ante El quizás nos haga el milagro. Hijo, no dejes de pensar en nosotros y ven pronto, tu padre y yo te deseamos, te queremos y te necesitamos. Pienso que el milagro que necesitamos está también en ti, en si tu deseas venir pronto. Hemos formado un hogar bonito donde hemos puesto amor e ilusión. Pero si no quieres venir, no sé cómo soportar esta ausencia, sería muy aburrido no tenerte en casa.

Quiero pedirte un favor, ilumínanos tú, dinos qué debemos hacer, pues eres lo más importante que puede sucedernos en la vida. Pídele ayuda a nuestra madre común, tú sabes a quién me refiero, dile que nos ayude a hacer realidad nuestro sueño. Si quiere, ella puede hacerlo, lo tiene en sus manos. Yo rezo pidiendo, pero últimamente estoy tan enfadada que no consigo dominar la rebeldía que siempre he tenido.

Si necesitas ayuda de nuestra parte házmelo saber cuanto antes y por nuestro bien y el tuyo danos paciencia si es que vas a tardar mucho tiempo aún en venir, sobre todo Esperanza. Dile a Dios que no nos la quite nunca.
 
Cariño, no sé cómo llamarte, sólo sé que te siento dentro de mí como si ya crecieras en mi seno. El nombre es lo de menos, pero me da la sensación de que vas a ser un varón, tan valiente y caballeroso como tu padre, aunque yo en particular preferiría que fueras una niña. El sexo tampoco me importa, te voy a querer lo mismo o quizás más.
 
Sin más te doy un beso y me despido hasta que vengas, que Dios quiera que sea pronto.
 
        Tu Madre. 19-10-92
 
 
 
Como veréis aquí aún no nos dábamos por vencidos, pero no sabíamos por qué camino tirar. La Ciencia, La Adopción. Nos quedaba mucho tiempo para intentarlo todo y madurar las ideas y eso fue lo que hicimos. Hasta la siguiente carta que transcribo transcurrieron tres años, casi cuatro, que fueron decisivos para afrontar la llegada de nuestro hijo, y asumir la adopción como un método tan natural como la propia concepción.
 
 
Querido hijo.

Como siempre, este mes sé que tampoco será el de tu anuncio de llegada. Si tú sabes lo que siento, ¿por qué no me desengañas? Si por lo menos me dijera mi corazón que no hay probabilidades, de que vengas con nosotros por este camino, enterraría la ilusión y buscaría por otros caminos. Sin embargo no soy la única mujer que está en mi situación y por suerte o desgracia cuando una lo consigue, da esperanza a las demás para llevar esta pesada cruz.

Algunas veces pienso que Dios no te deja venir porque nosotros no vamos a ser buenos padres, o no vamos a poder mantenerte debido a nuestra precaria situación económica en algunos momentos. Cuando hablo sobre estas dudas con tu padre él me contesta que no, que simplemente no nos ha llegado la hora y que tenemos que tener paciencia y esperar pues nunca es tarde.

Si supiera lo que sufro por él, sé que aunque no me dice nada y sólo me da ánimos, cada vez que se anula la posible venida tuya, sufre si cabe más que yo y aún así, soy incapaz de reprimir mi tristeza ante él y le pido que me deje llorar hasta cansarme y así poder dormir.

Querido hijo, desde donde estés te pido que nos hagas llegar tu aliento y nos ayudes a ambos a seguir luchando, y que por favor nos ilumines para encontrar medios optativos y ganas suficientes, si es que por los motivos que sea no vas a venir a través de un embarazo normal.

Algunas veces me gustaría poder hablar con los médicos que nos atienden y que nos explicaran las posibilidades reales que tenemos de conseguirte por esta vía. Pero como nunca es el mismo médico desde que Dº Agustín murió, y siempre van tan mal de tiempo en la consulta, pues somos muchas parejas con el mismo problema. No encuentro el valor suficiente y aguanto cada vez que voy, mes tras mes, el que me deseen “suerte”. Sólo eso después de tantos pinchazos y tantas horas de angustia. La verdad es que me siento como un conejillo de Indias, por otra parte me gustaría contestarle que si tu padre y yo hubiéramos tenido suerte no tendríamos que estar allí, no nos hubiera hecho falta pues tu ya estarías en el mundo.

Pero aún así hay parejas que consiguen allí lo que antes no tenían posibilidades si la ciencia no estuviera lo adelantada que hoy en día está. Por lo tanto hasta para estar allí hay que tener suerte, y la ventana de la Esperanza sigue abierta por ahora, pues como tú sabes todo tratamiento tiene un límite, espero no llegar a agotarlos sin que tú vengas antes. Por el bien de tu padre y por el mío. Y si no puedes venir de ninguna de las maneras ayúdanos a olvidarte para siempre.

Tu madre que te quiere y te desea con toda su alma.
 
PD: Dile a Dios que me ayude.
 
Sevilla 3-2-1996.
           
 
 
Como podréis comprobar en esta  carta sigo manteniendo la esperanza de obtener a nuestro hijo por la vía común y la más fácil. Sin embargo ya se deja ver que la otra opción, la adopción, se va abriendo paso en nuestras mentes y va alimentando nuevas esperanzas en un nuevo camino si es que fallase el primero.
 
No llegó a fallar pues un día le dije a Jero que íbamos a adoptar, aunque siguiéramos con los tratamientos y echamos la solicitud en la Junta de Andalucía. Una para nacional de la cual no sabemos nada aún, pero que es una ventana abierta para dar un hermano o hermana a nuestro hijo. Y otra internacional que después de mucho pensar e informarnos, nos llevó hasta Rusia que es el país en el que nació Luis. Y al que me une desde entonces un calor y un cariño especial, se puede decir que junto con Luis, hemos adoptado a Rusia.

La carta siguiente que transcribo ya era una vez renunciado a seguir con el tratamiento, pues desde que solicitamos a nuestro hijo en adopción dejó de tener para nosotros y en especial para mí sentido luchar por ese camino que me martirizaba a cambio de nada. Y me quedé sin probar la in vitro que era lo que nos quedaba pendiente, y a lo que yo le tenía mucho miedo, pues es un tratamiento muy duro.

En ese tiempo habíamos conseguido el certificado de idoneidad, soluciones económicas para enfrentar los gastos, que se nos venían encima. Y recobrado la fuerza y la ilusión de conseguir por este camino a nuestro hijo. Además de esperar durante un año entero en lista de espera en la Ecai que habíamos contratado para ello. Tengo que decir que mi expediente ponía niño/a indistinto y una edad de cero a tres años. Pues era la edad que nos correspondía según el baremo de la Junta. No exigíamos nada más, todo era tal y como nos habían dicho que tenía que ser. El elegir Rusia fue porque era el país donde menos tiempo se tardaba en ser padre, donde según aquel tiempo menos días tenías que estar, nos dijeron (10) días. Y el país más cercano a España donde se podía adoptar en ese momento. El tiempo y los hechos nos demostraron más tarde que una cosa son los comienzos y otra muy distinta la realidad del final.
 
 
 
Querido hijo:
Hace dos días que sé que somos padres, que tú nos estas esperando en Cheliabinsk. Simplemente me han comunicado que eres varón, y que tenemos que esperar un mes por lo menos para verte en un vídeo, desde ese momento eran las siete y media de la tarde (7,30 h.)  del día 7 –2-2000. Tu padre y yo nos sentimos padres, valga la redundancia, con nombres y apellidos. El camino ha sido largo y difícil en todos los sentidos posibles, pero esa noche dormimos por primera vez tres personas en la misma cama papa, tú y yo. Estuvimos hablando de ti, ¿Cómo serías, que edad tendrías, estarías bien de salud? En fin todo lo que unos padres se preguntan cuando  están esperando que llegue un hijo. Aún no sabemos cómo te llamaremos, pero eres ya nuestro hijo.

Durante estos años te hemos deseado tanto, que quiero que el día que lo necesites te quede por escrito lo que fue tu gestación y tus primeros años. Para que veas que no te miento, te grapo a la primera hoja de este cuaderno, las cartas que hace tiempo te escribo pidiéndote que vengas pronto a casa.

Mi amor, falta más o menos un mes para conocerte, y pensar en ese tiempo se me hace insoportablemente largo. Papa es más tranquilo que yo en ese aspecto, es decir tiene más paciencia, como verás yo no. Te quiero, te deseo, te necesito. Por favor ayúdame desde donde estés a que la espera se me haga más corta. Piensa en mí, te enviaré fotos. Un beso de tu madre que te quiere.
 
Sevilla 9 de Febrero de 2000.                      
 
 
Como habéis podido comprobar ya estaba anunciado. Por fin íbamos a conocerlo. Desde ese día las horas y minutos se nos hicieron interminables. Pero el destino no iba a ser tan ligero, ni siquiera iba a tener compasión de nosotros por todo lo que llevábamos pasado.
 
 
Querido hijo:
 
Hace ya algunos días que no te escribo, pero es que seguimos sin tener noticias tuyas. La Ecai no nos ha comunicado nada de nuestro proceso.

Sin embargo en casa sí que se notan los cambios, hemos empezado papa y yo a preparar tu dormitorio, tus ropas y todas tus cositas. De este modo pasamos los días, horas y minutos más distraídamente. Si supieras lo largos que se hacen los días sin noticias tuyas, preguntándonos cómo serás, cómo estarás, cuánto tiempo faltará para conocerte. Papa, como es más tranquilo, tiene más paciencia, pero yo lo acoso a preguntas como si él supiera más del tema que yo, y me enfado cuando no se pone tan ansioso como yo.

Cariño mío, empuja tú un poquito desde donde estás, para que todo termine cuanto antes y estemos en casa juntos. Tengo mucho miedo de todo y muchas ganas de abrazarte. Cariño, si me juzgaras algún día por algo que no hubiera sabido hacer por ti, me sentiría como si hubiera cateado el examen como madre. Ten piedad con la cobarde de tu madre, por lo menos tengo valor para contarte mis fallos por anticipado.
Te quiero y cada día se hace más difícil tu ausencia churrita mía ven pronto.
 
Tu madre. Sevilla 19-2-2000.
 
 
Ahora que he releído esta carta, después de mucho tiempo, comprendo lo difícil que tuvo que ser para Jero aguantar mi presión además de la suya propia. Y lo egoísta que en algunos momentos fui con él. Perdóname, cariño, lo hacía sin darme cuenta. La tensión en algunos momentos me superaba e intentaba consuelo a mi angustia sin pensar que tú estabas igual que yo.
 
 

Querido hijo:

Ya está terminado tu nuevo dormitorio, ha quedado muy coqueto. Papa y yo hemos pintado y decorado con toda la ilusión del mundo.

Este fin de semana nos hemos ido a Zahara. Estaba el campo precioso, ya da el sol en el patio y hemos soñado tenerte allí este verano y ponerte una piscina para que juegues con tus primos, Ana y Fernando. Ellos están tan ilusionados contigo como nosotros. Tu tía Toñi ha pensado cómo decorar y distribuir el mobiliario para que gocemos de la mayor intimidad posible.

De nuestro asunto aún no sabemos nada, pero en mi mente y en mi corazón te tengo todo el día, y todo lo que hacemos tu padre y yo está iluminado por tu presencia.

Ayer vi un documental en la tele sobre lo difícil que es la adopción internacional, sobre todo en países como Rusia o Rumania. Me entró tal miedo que la angustia que me produjo no me dejaba dormir. Pero papa me tranquilizó y me dijo que tú estabas muy bien esperándonos, y que nosotros iríamos por ti sin problema alguno.

Bueno cariño un beso ven pronto.

Tu madre.  Sevilla 1 de marzo de 2000.
 
 
Habéis visto cómo cualquier cosa, un documental de la televisión, me hacía tener miedo, pues veía en ese momento los problemas que se estaban presentado en el país que habíamos elegido, la adopción. Y como Jero el pobre era el que me daba el consuelo con el que yo me conformaba, pero no lo conformaba a él. Yo con escuchar sus palabras recobraba la esperanza, y parte de la tranquilidad, como si él fuera Dios y tuviera poder para resolver los problemas, pero ¿y él, ¿cómo se sentía, qué pensaba mientras me daba mi medicina?. Más adelante intentaré contaroslo, pues aún no me lo ha dicho claramente, según él no se sabe explicar.
 
 
Querido hijo:

Hoy cumplo 37 años, papa me ha regalado una pulsera preciosa, hacía años que tenía ganas de una como la que me ha regalado. Sin embargo no lo ha podido hacer hasta hoy.

Todo el día he estado expectante, como esperando noticias tuyas, hubiera sido el mejor regalo de cumpleaños, creo que inconscientemente esperaba que me dieran esa sorpresa, y al no producirse me he hundido en la depresión. Me siento como si fuera vieja para realizar todos los proyectos e ilusiones que tenemos, para colmo he discutido con tu abuelo Manolo, pero eso no es cosa rara, es algo normal y se ha pasado como siempre rápidamente.

Cariño, gracias a un compañero de tu padre sabemos que todo tu expediente está aquí ya. Pero al venir en ruso lo han pasado a traducción. Estas son las últimas noticias que tenemos, pero que verdad es que mientras más se sabe más se quiere saber, o mientras más se tiene más se quiere tener. Le doy las gracias a Dios por esta noticia, y al mismo tiempo necesito saber más en menos tiempo.

Toda la familia tus tíos, abuelos, y primos están igual que papa y yo, tampoco ellos tienen paciencia para esperar, y viven pendientes de que nos llamen.

Cariño te deseamos más que nunca y te queremos mucho menos de lo que vamos a quererte cuando vengas con nosotros.

Hoy día 8 de Marzo del 2000, día de la mujer trabajadora te pido: Que no me hagas trabajar mucho más para saber algo de ti, pues se cumple un mes desde que sabemos que vienes a casa, y el tiempo pasa para nosotros mucho más lento de lo que normalmente pasa.
 
Un beso muy fuerte de tu papa y mío.
 
Tu madre.   Sevilla 8 de Marzo de 2000.
 

 

Aquel fue el cumpleaños más duro que llevo pasado en mucho tiempo. No sé por qué me parecía que me debía el destino algo, y que era el momento preciso para pagármelo. Estuve todo el día contenta segura de que la Ecai iba a llamarme para darme fecha de ver nuestro vídeo, ya llevábamos un mes de espera más o menos lo que nos habían dicho que tendríamos que esperar para conocer a nuestro hijo y nos debían de haber llamado, pero como siempre no fue así.

 
 
Querido hijo:
 
Te escribo para apuntarte unas estrofas de una canción española antigua que me encanta, y que quiero cantártela como nana, para ti con algunas modificaciones. Esta canción se la canto a tu primo Fernando cuando está con nosotros y le encanta. El estribillo que es de lo que he hecho la nana, también se la canto a tu padre, aunque tu padre como persona no se acopla a la letra de la canción, pero me gusta cantársela.
 
Anda rey chiquito
Vamos a dormir
Y en vez de una nana
Yo te canto así.
Te quiero más que a mis ojos.
Te quiero más que a mi vida
Más que al aire que respiro
Y más que a la madre mía.
Que se me paren los pulsos, si te dejo de querer.
Que las campanas me doblen si te fallo alguna vez.
Eres mi vida y mi muerte,
Te lo juro hijo mío.
No debía de perderte,
No debía de perderte.
Aunque cien años cumplieras.
 
Espero que te relaje esta nana cuando te tenga entre mis brazos y te ayude a conciliar tus hermosos sueños.
 
Un beso tu madre.      Sevilla 11 de Marzo de 2000.

Habéis visto hasta compositora era por aquel entonces, y no solo me conformaba con darle la lata a mi hijo, si no que Jero era mi primer conejillo de Indias. Qué tierno y al mismo tiempo qué ridículas me resultan algunas cosas ahora que ya todo ha pasado. Para que nos digan que las madres adoptivas no sufrimos embarazo, y que nos libramos de las molestias. Un jamón.

La siguiente carta esta fechada dos meses después de esta última más o menos, todo seguía igual, no había noticia que llevarse a la boca, y estabamos mucho más cansados y deprimidos. Pero la esperanza seguía intacta a pesar de que entró en vigor una ley rusa de la cual, aunque me consta que la Ecai tenía noticia nosotros no sabíamos nada, pues nada nos comunicaron.
 
 

Querido hijo:

Como verás hace más de dos meses que no te escribo, pero la verdad para contarte depresiones y cosas malas, para eso es mejor guardar silencio.

Para mi esto está resultando más problemático y doloroso de lo que podía pensar. Después de tres meses desde que nos anunciaron nuestra paternidad, no sabemos nada ni tan siquiera nos han dado una fotografía tuya.

Para colmo llevábamos un puente del 1 de Mayo espantoso, pues las noticias que nos han llegado de Rusia vía televisión después de tres meses de espera, es de que el gobierno Ruso ha suspendido por el momento la salida de niños del país (Según Antena 3). Según la Ecai que nos lleva nuestra adopción a nosotros no se nos puede aplicar el nuevo decreto Ley que pondrá en funcionamiento Rusia el próximo día 10 de Mayo.

Cariño eso me ha dado confianza para seguir manteniendo el pabellón en alto. Si embargo no puedo dejar de pensar en compañeros como Rosa o Encarna, que están con nosotros en esta historia y que incluso tienen más valor que yo. Pero que han tenido la mala suerte de no tener una asignación. Sabiendo que vosotros estáis necesitados de todo y que muchos os morís de necesidad .

Cómo está este maldito mundo que predispone el orgullo y la hipocresía de la política y las nacionalidades, por encima de las necesidades de su propio  pueblo. Cómo te explicaré el día de mañana si es que llegas a mi vida, lo que el país de nacimiento fue capaz de exigirte a ti que nada tenías y a todos los niños que como tu vivís la misma situación.

Estoy tan cargada ahora mismo de rabia que en vez de escribir hago garabatos, perdóname.

Rosa, Encarna, Mª Carmen, Pepa, y todos sus hijos, ¿Cómo conseguiremos salir libres y bien de este trance? ¿Y poner a salvo a nuestros hijos, sin perder en el camino las fuerzas o las ilusiones por ser madres? Este es nuestro reto. Qué lejos está de la realidad.

Espérame tú, cariño, que hoy día 2 de Mayo del 2000 fecha muy importante y revolucionaria en España quizás signifique algo en nuestro camino. Yo soy capaz de liar el 2 de Mayo, para traerte a nuestro lado. Acompáñame tu en esta guerra.

Tu madre que te quiere. Besos.    Sevilla 2 de Mayo de 2000.
 
 
 
Recordando ahora aquellos días aún siento el coraje y la rabia que me producía la falta de noticias. Como cada vez que llamaba a la Ecai, aunque me trataban con todo la cortesía que les era posible. Notaba que estaban igual de hartos que yo de no saber como iba la cosa, y tener que decírmelo. Hoy en día comprendo que para ellos era tan mala la falta de noticias y la incertidumbre como para nosotros. Pero ellos no tenían en juego su paternidad y nosotros después de tanto trabajo y sufrimiento sí la teníamos.
 
 
Querido hijo:

“Por fin” sabemos cómo te llamas y cuánto tiempo tienes. Te llamas Eugeni Nicolaievich. Tienes 17 meses de edad. Se lo hemos comunicado a toda la familia y están que echan cohetes de contentos. Sin embargo (y siempre hay algo) les hemos dicho que faltaban todavía 4 o 5 meses para tenerte entre nosotros, se han puesto de uñas. Las cosas son así y no tienen más vuelta de hojas.

Cariño, tenía mucho miedo y aún todavía lo tengo, por saber más cositas de ti, pues nos sentimos muy desprotegidos. Pero al recibir los primeros datos o noticias he sentido como si nuestra madre común derramara un bálsamo sobre mi corazón y las piezas del puzle que forman tu vida y la nuestra, encajaran sin esfuerzos ni roces, ni tan siquiera un débil dolor. Con una alegría que me hizo llorar.

Mi vida, tan solo tienes 17 meses de edad y pesas 8 kilos, tienes 80 cm de altura. Hasta la semana que viene no veremos el vídeo que nos han mandado de Rusia con tus imágenes, pero te siento latiendo en mi corazón. El informe médico es un poco terrorífico, sin embargo algo me dice que no es para tanto. Te quiero, te quiero hasta el infinito y más allá.

Ven pronto,

Tu madre.

PD: Tus primos Ana y Fernando están aún más nerviosos que yo. (Te deseamos mucho)
Sevilla 10 de Mayo de 2000.
 
 
 
Las ganas de saber eran a cada paso más acuciantes. ¿Cómo no querer que corrieran los días y las horas para poder por fin ver a nuestro hijo de carne y hueso.? Y estaba tan cerca todo el expediente con vídeo, todo estaba en la Junta, que fácil hubiera sido pensar un poco por parte de ellos cómo nos sentiríamos después de tres meses. Pero la cosa no era tan fácil, el vídeo de nuestro hijo venía equivocado con el de otro compañero y por eso había sido el retraso. Dos familias estabamos compartiendo aquella angustia de la espera, comprendo que para no equivocarnos los hijos, pero ¿lo consiguieron? Ya contaré más tarde.
 
 
Querido hijo:

Cariño dirás que hace muchos días que no te escribo, pero desde que vi tu rostro el día 16 de Mayo, me quedé sin palabras, era como soñar despierta Eugueny, si hay niños lindos y graciosos en este mundo tú eres el mejor de todos. Más el miedo más profundo se ha apoderado de mí ¿Y si por cualquier motivo no podemos traerte a casa?.

Ni papa ni yo hacemos una vida normal, desde ese día. Entre la cantidad de papeles que nos exigen y la incertidumbre que nos embarga discutimos más de lo normal, yo algunas veces no aguanto las bromas que él me da para animarme. No me hacen gracia sus sátiras al respecto. Soy capaz de llorar sin pudor a cualquier persona que pueda agilizar tu llegada a casa. E incluso me enfado conmigo misma cuando el miedo me aprieta el estómago y no me deja comer. ¿Por qué soy tan cobarde hijo?

Eres tan precioso, te gusta reír y jugar. Sobre todo lo que me llama más la atención es tu manera de mirar, es como si sopesaras o analizaras a los mayores que te rodean. Con lo pequeño que eres le das una lección a todos los mayores, pues miras desde lo más profundo de tu alma, con recelo y a la vez con esperanza e ilusión. Tienes una ganas enormes de compartir tu vida, de vivirla repartiendo esa fuerza, ese amor, esa ilusión que Dios te a depositado en tu persona. Creo que tu eras persona desde la misma semilla.

Todo esto me inspira tu mirada hechizadora.

Te quiero tanto hijo que me parece que el reloj funciona muy lentamente, no te canses de esperarnos. Espero que te gusten las fotos que te hemos mandado papa y yo de tu casa y de nosotros dos.
Pide desde allí que se nos adelante el parto, pues tanto papa como yo estamos un poco cansados de tanto esperar.

Te queremos pronto aquí. Un beso de tu madre, hasta pronto.

Tu madre    Sevilla 7 de Junio de 2000.
 

 

Aquellos día después de conocer a Eugeni fueron los más intensos y esperados de todo el proceso. Recuerdo como si fuera ese día, la carita redonda, los ojos claros y triste, el miedo que tenía a andar como si hubiera sufrido una caída. La sonrisa dulce y desconfiada con que miraba a sus cuidadoras, la vocecita dulce que dijo “aupa” y cuando se dejó caer al ver que no lo agarraba nadie. El amor con el     que nos miraba a través de la cámara y la dulzura que yo sentía viéndolo. No pude reprimir mucho tiempo las lágrimas ante su atenta mirada desde la cámara de vídeo.

Era mi hijo, el que había esperado durante tanto tiempo, era mucho mejor en todos los sentidos que el que había soñado. Y allí estaba delante de nosotros después de tanto tiempo, escudriñando la cámara con sus increíbles ojos azules. “Hijo mío que serio eres dije yo”. “No Mª Jesus ya verás como se ríe, pero nunca ha visto una cámara y no se fía de ella.” Era verdad pasado unos momentos el niño se hizo el dueño del espacio ante la cámara, y nos dejaba boquiabiertos a su padre y a mi ante su bonita sonrisa. Nos demostró que solamente le hacía falta un poco de cuidado más del que tenía, y que un mundo lleno de ilusiones se escondía detrás de aquel pequeño cuerpo. No existía nadie mejor en el mundo que pudiera ocupar el puesto de hijo, para cualquier padre.    

 
 
Querido hijo:

Ayer se nos rompió el alma al saber que se nos había caído nuestra primera asignación. Yo lo sabía, el corazón mío no me engaña y me avisaba de lo que ha ocurrido. Por eso no te he vuelto a escribir, no quería hacerme de muchas ilusiones respecto a tu físico. Creo que este duro golpe que hemos recibido tu padre y yo nos ha servido para saber cuánto nos queremos los dos y en la difícil tarea que nos hemos embarcado, va ya para tres años. Sin embargo no quita para que ni papa ni yo hayamos llorado como niños pequeños. La noche ha sido espantosa, apenas si hemos pegado ojo.

Cariño te esperamos.
 
Tu madre.     Sevilla 20 de Julio de 2000
 
 
 
No solo fue aquella noche, fueron las noches sucesivas del mes y medio siguiente, en realidad hasta que nos volvieron a llamar de la Ecai para la siguiente preasignación.

Durante aquellos día habíamos revivido la angustia de perder la asignación de unos compañeros . Os acordáis que os he contado que el expediente de nuestro hijo venía equivocado con el de otros compañeros. Pues bien en un primer momento fue a esos compañeros a los que les dieron la mala noticia de que se les había caído la preasignación, aunque no cuadraba pues tenían las dos renuncias necesarias para adoptar. Luego mi corazón se alertó al saberlo pues, ya los habían equivocado una vez y pense ¿Y si otra vez lo han vuelto a hacer? ¿Y en vez de ser el hijo de Mª Carmen es el nuestro? Como digo mi corazón no me miente nunca y durante dos días casi no podía ni comer ni dormir pensando en lo que después se confirmó.

Mi corazón me había ido preparando para el golpe más duro que he tenido en todo este embarazo, y cuando me lo confirmaron sentí alegría por los compañeros que así recuperaban a su hijo. Pero al mismo tiempo la carita de Eugueny me martilleaba en la mente con un dolor y una angustia, que han quedado grabados en mi. Yo he perdido un hijo, no un aborto como algunos piensan, es un hijo que se reía, jugaba, intentaba andar, y del cual habíamos disfrutado durante cinco meses. La Ecai nos comunicó que unos familiares lo habían reclamado. Pero esto no es verdad, cuando llegamos a Cheliabinsk a conocer a Luis, fue lo primero que hice: intenté saber más de él, y me confirmaron mis sospecha, habíamos tardado tanto que al entrar en vigor las nuevas leyes rusas, aprovecharon para no dar validez a los documentos firmados por nosotros, y se lo habían preasignado a otra familia. De este modo perdimos a Eugueny.
 
 
Querido hijo:

Todo ha ido muy rápido casi no nos hemos dado cuenta hasta ahora mismo ya en el hotel de Moscú. El día 2 de septiembre partimos hacia Rusia para  conocerte y aceptarte. Eres un niño precioso de 10 meses, muy rubio con los ojos grises azulones maravillosos. He pasado tanto miedo y lo he vencido que para mí soy superwoman. Gracias a ti he experimentado tantas cosas nuevas y maravillosas que te doy las gracias anticipadamente por hacerme sentir y vivir lo que estamos viviendo hasta el día de hoy. Si todo va bien iremos a recogerte a primeros de Noviembre para traerte a casa ya para siempre con nosotros.

Te quiero, tu madre.
Moscú 7 de Septiembre de 2000
 
 
El viaje fue maravilloso me descubrió un mundo nuevo del que no tenía ni idea. Gracias a él conocimos una pareja que hizo todo el recorrido con nosotros, y que se han convertido en unos estupendos compañeros de fatigas y amigos.

En un día cogimos más aviones que en toda mi vida creo que se repetirá, pues fuimos vía Frankfurt. Cuando llegamos a este aeropuerto con un retraso de más de media hora desde Barajas. Faltaban solamente 25 minutos para que saliera el avión hacia Moscú. Con la dificultad añadida de que este lo teníamos que coger en la otra punta del aeropuerto, corrimos durante todo el tiempo sin parar, creyendo que lo íbamos a perder, pero gracias a Dios nos esperaron durante 6 minutos y llegamos justo a tiempo.

Con el corazón dando botes en el pecho por la carrera, y un nudo en el estómago, conseguimos sentarnos en el avión para hacer por fin el último trayecto de ese día. Cuando llegamos a Moscú eran cerca de las diez de la noche pues como sabéis allí son dos horas más. Estabamos reventados pues el viaje comenzó a las 8 de la mañana cogiendo el Ave en Sevilla. Para colmo las maletas al no tener pies como nosotros no habían cogido el avión, pues no hubo tiempo desde que aterrizamos hasta que volvimos a despegar. Pero aunque es verdad que no sabía qué hacer si llorar o reír al vernos en una ciudad extranjera sin entender nada y sin equipaje, opté por lo último y gracias a nuestro compañero Paco que para hacer reír se las pinta solo pasamos dos horas más en el aeropuerto reclamando las maletas y riéndonos de todo a mandíbula batiente.

Al salir del aeropuerto nos estaba esperando nuestra representante en Moscú que nos hizo de amiga, madre, ropero, traductora, y guía por todo Moscú. La Ecai sube hasta un 9 en el personal de Moscú. Creo que es una de sus mejores bazas, si no es la única. Gracias, Carmen e Ilusa, por atendernos tan bien en los dos viajes. Eso es otra cosa: tuvimos que viajar dos veces, pues al final nos aplicaron el decreto, que decía la Ecai que no nos podían aplicar.

A la mañana siguiente nos levantamos temprano, estábamos en el Hotel Belgrado, muy caro para lo que ofrecía. Llovía a mares, había cambiado el tiempo y corría un aire fresco. Y nosotros sin nada para ponernos, pues las maletas no llegaron hasta la noche. Carmen nos trajo ropa y paraguas, nos llevó por todo Moscú, creo que conozco mejor Moscú que la capital de España. Comimos muy bien, disfrutamos de sus iglesias, museos, parques, y sobre todo nos reímos sin parar de cualquier tontería. Los miedos de momento estaban vencidos. Al día siguiente en el primer vuelo salimos para Cheliabinsk, ya con nuestro equipaje gracias a Dios.

Al llegar a aquella ciudad nos impactó desde el aire la cantidad de lagos y árboles (Pinsapos) que había por todos lados. Es curioso, esos pinos sólo los hay en dos sitios, en Rusia y en la sierra de Grazalema de donde es Jero, así que mi hijo siempre contemplará ese árbol. La ciudad en si no es fea, pero si muy pobre y sucia, el río la divide en dos. En este primer viaje paramos en el mejor hotel que dicen existe allí el hotel Victoria. Compartimos un apartamento con nuestros compañeros y la verdad es que es fenomenal pero muy caro. Sobre todo para estar allí cerca de un mes, así que en el siguiente optamos por el Malajit muy muy cutre pero mucho más barato. Aunque tienes que compartir la habitación con algún ratoncito, o alguna cucaracha, dependiendo de la época en que vayas. Nosotros tuvimos suerte y no vimos a ningún compañero indeseable el tiempo que estuvimos alojados en él.

Al siguiente día fuimos a conocer a nuestro hijo, ya os he contado en la carta que le escribí lo que me pareció así que sin más dilación paso a la siguiente.

¡Ah!, se me olvidaba nombrar al representante en Cheliabinsk. No puedo decir nada de él ni bueno ni malo, ahora que ha transcurrido el tiempo y veo las cosas desde otra perspectiva, simplemente sé que su trabajo lo sabe hacer a la perfección. Sin embargo como veréis más tarde en aquellos momentos lo odiaba.

 
 
Querido hijo:

A día de hoy no tenemos fecha de juicio, por lo tanto no sé cuándo podremos ir a recogerte. Tu padre y yo estamos muy enfadados con la Ecai, pues no nos dan respuestas a nuestras preguntas.

Para colmo, de salud no estoy muy bien, y papa tiene problemas con él trabajo, parece como si los grandes problemas se unieran para dar más misterio a la cosa. Los abuelos Manolo y Antonia han ido a Fátima, me han prometido pedir por nosotros. Tu primo Fernando cumplió años el sábado día 21, y apagó las velas pidiendo como deseo que tu vinieras pronto. Gracia al apoyo familiar subsistimos.

La Ecai nos sigue defraudando.

Un beso muy fuerte. Tu madre.
Sevilla 23 de Octubre de 2000.
 
 

Habéis visto cómo cuanto más cercano era todo menos escribía y más cortas eran las cartas. Recuerdo que estaba tan cansada que no tenía ganas ni de escribir en el diario. Y si lo hacía simplemente era para dejar un poco más tranquila mi conciencia respecto a la disciplina que tenía impuesta.

La carita de mi hijo Luis no se separaba ni un momento de mi pensamiento, y el miedo a que ocurriera algo que no nos permitiera viajar era de tal índole, que incluso la salud física se resentía y la simple regla de aquel mes no se cortaba, tuve que ir al hospital ya cansada de aquello. Allí conté lo que estaba esperando y me dijeron que era una reacción lógica de mi cuerpo ante la tensión que estabamos viviendo. Así que me pusieron un tratamiento, me mandaron a casa y me volvieron a desear suerte (Como siempre). Pero esta vez si la tendríamos.

 
 
Querido hijo:

Te escribo hoy pues me siento engañada con la Ecai que lleva nuestra adopción. Sé que el proceso es muy peliagudo, pero ellos no hacen nada por ayudar simplemente se cierran en banda y te dicen que no saben nada.

Cariño no se ha cumplido nada de lo pactado en el contrato, para colmo el día 4 de Noviembre hace dos meses que fuimos a verte, y todavía no sabemos nada de cuándo iremos a recogerte. Y eso que nos dijeron que volveríamos a ir por ti en un mes o mes y medio como mucho.

Cariño no te canses de esperar, nosotros papa y yo estamos más cansados que nadie y seguimos luchando por ti.

Durante estos dos años  no he querido hablarte nunca de la Ecai, pero ya no puedo más. Es un calvario que llevamos a cuesta, lo cobra todo por adelantado, no informa de nada porque no tiene control ninguno sobre el personal en Rusia, que quitando a Carmen e Ilusa en Moscú, deja mucho que desear. Sobre todo Sacha que como persona no sé cómo catalogarlo, me da la impresión que prefiere trabajar con italianos y americanos. Seguro que con ellos gana más pelas que con los Españoles. Sobre todo los que vamos por Ecai. Y mira que llevamos soltado dólares, pero no será lo mismo.

Bueno cariño ya he vaciado un poco de angustia y de rencor. Que Dios y tu me perdonéis.

Un beso de tu madre.
Sevilla 26 de Octubre de 2000.

Veis en que estado de nervios me encontraba, creo que casi al límite, ya no tenía más espera, era como una locomotora a todo gas. Y Jero igual, no lo había visto nunca con tantos nervios y tan enfadado, se le había acabado la Paciencia, esa con la que durante todo el proceso me estuvo ayudando. Por cualquier cosa estallaba sin previo aviso, las discusiones más tontas las llevaba hasta la última consecuencia posible, no le pasaba a nadie ni una. En fin la cosa ya no tenía más espera posible. Ahora ya todo pasado y transcurrido más de un año, me doy cuenta de que nadie tenía culpa de nada. ¿Pero y nosotros? ¿No teníamos derecho a estar enfadados? Creo que sí.

 
 

Querido hijo: 

Hoy cumples tu primer año de vida, yo creía que para este momento íbamos a estar contigo, pero no ha sido así. Papa y yo viajamos el Domingo día 12 para Madrid, y al día siguiente 13, volamos para Moscú. Sobre el día 14 o 15 viajaremos para Cheliabinsk, y el día 17 será nuestro juicio. Desde ese momento tendremos que esperar 10 días hábiles y cuando tengamos la sentencia firme, volveremos a Moscú donde en 4 o 5 días te arreglaremos el pasaporte y los papeles como español.

No te he escrito antes pues hay mucho trabajo que hacer y me da miedo escribirte para deprimirte con mis miedos, que son muchos, y el cansancio que siento en estos momentos. Tengo muchas ganas de terminar con todo esto pues para mi manera de pensar ha pasado mucho tiempo.

Sueño contigo cada día y me encanta mirar tus fotografías. Eres guapísimo.

Ya te escribiré.

Un beso muy fuerte de tus padres Jero y Mari.

Muchas gracias por las emociones que nos estás despertando y que todo salga bien.
 
Tu madre.    Sevilla 10 de Noviembre de 2000.

 

Ya conocíamos la fecha de nuestro juicio, y nos preparábamos para afrontar la etapa final. Ibamos pertrechados de ropa de abrigo y buenas botas pues las temperaturas en Noviembre son muy bajas. Nosotros llegamos a estar a -32º de mínima durante la noche y -19º de máxima durante el día.

El hotel que habíamos elegido para este segundo viaje, como he dicho anteriormente fue el Malajit. Y aunque es muy cutre, tiene una cosa muy buena, que está muy céntrico, alrededor está el teatro donde pasamos ratos inolvidables por 200 o 300 pesetas, también hay un parque precioso, con una iglesia en la que daban conciertos de órgano. Está muy cerca de la avenida Lenín. Cruzando el río que está justo enfrente del hotel, hay un hipermercado, un mercadillo bastante grande y económico, un circo, otra iglesia ortodoxa muy bonita. En fin reúne una serie de condiciones además del precio, que a nosotros nos costó por noche 5000 pesetas. Aunque posteriormente nos han comentado que ha subido, que hizo que nos quedáramos en él. Lo único que no me gustaba nada de él era el constante olor a coles que tenía en todos sus pasillos. Creo que no se me borrará ese olor que sufrimos casi un mes todos los días y a todas horas.

 
 
Querido hijo:

Por fin hoy hemos llegado a Cheliabinsk. Sacha nos ha dicho que mañana sobre las dos de la tarde podemos ir a verte al orfanato. Papa y yo estamos muy cansados y nerviosos deseando estar un ratito contigo. En esta ocasión hemos venido acompañados por Fina y Jose Carlos, otros compañeros de Sevilla como nosotros y que tienen el juicio el mismo día, es decir el viernes 17. Vamos a estar todo el tiempo juntos en el hotel Malajit.

Hemos soñado durante tanto tiempo con este momento que ahora no sé que contarte, desde luego esto es toda una aventura en toda regla, y los protagonistas somos nosotros tres.
 
Me despido hasta mañana cariño.
Tu madre
Cheliabinsk 14 de Noviembre de 2000.
 
 
 
Os deseo a todos que os llevéis la misma sorpresa que yo me llevé. Había dejado a un niño de nueve meses, que no sabía gatear, que no levantaba la mirada del suelo, que no podíamos acercarnos a él por que se asustaba y lloraba. Que tenía mal color (Nunca le había dado el aire de la calle) Y para colmo el pobre aquel día tenía fiebre pues se había resfriado. Y encontramos a un bebé precioso de un año recién cumplido con un color bonito (aunque seguía sin haberle dado el aire fresco), que corría como un gamo a cuatro patas, y en cuanto lo invitabas a levantarse y andar con tu ayuda lo aprovechaba,  se reía y venía con nosotros sin asustarse. En fin todo un maravilloso cambio, que no podíamos creer ¿Qué había pasado en aquellos dos meses y algo?

Hoy en día no me lo explico aún, aunque creo que después de tu aceptar ser sus padres, trabajan con ellos en todos los aspectos para que empiecen una nueva vida en las mejores condiciones posibles. Pero eso es solo una suposición mía.

Lo que sentimos cuando volvimos a verlo casi no lo sé narrar: era nuestro hijo, si el juez así lo creía oportuno. Por fin una personita tan pequeña a la que darle todo el calor y el cariño del mundo, una nueva vida no exenta de problema. Al contrario los problemas aumentan. Pero son cosas normales que le dan a la vida la pimienta que buscábamos, junto con una energía y una felicidad interior que no teníamos antes. En definitiva alguien por quien luchar, enseñar, aprender, querer, todo lo que tu corazón te dicte.
La vuelta a casa la conté al foro pasado un año. Justo el día que se celebraba nuestro primer aniversario en Sevilla. Mas tarde lo transcribiré para que quede constancia de aquella carta. Os dejo con la siguiente.
 
 
Querido hijo:

Cuando he leído hoy lo último que escribí en Cheliabinsk me he asombrado del tiempo que ha pasado sin escribirte. Pero todo ha sido tan duro y a la vez tan gratificante que las emociones superaban a las ganas de contártelo, y el cansancio superaba en muchas ocasiones a la fuerza de voluntad que pudiera tener. Para eso hemos hecho fotos y una película, para que el día de mañana tengas constancia de lo que fueron aquellos días en tu país de origen. Con decirte que en Sevilla como  mucho he conocido –2º, en una ola de frío polar del año 81. Y en Cheliabinsk hemos llegado a estar a -19º de día y hasta -30º de noche. Toda una proeza para una sevillana friolera.

Por otra parte Sacha no era un tipo de persona muy deseable para nuestro carácter cálido y alegre. Sólo nos dejo verte en dos ocasiones en todos los días que estuvimos allí. Y eso nos hizo estar muy cabreados en algunos momentos.

Nos lo hemos pasado muy bien el tiempo que nos ha exigido la ley estar allí. Hemos ido al teatro a ver Opera, Ballet, y Conciertos. Hemos comido salmón y pescados ahumados, carnes ahumadas y caviar. Lo típico de tu país de origen que está buenisimo y cuesta precios irrisorios, al lado de lo que ello te cuesta aquí en España.

Traemos algunos recuerdos y regalos para la familia, preciosos. Y sobre todo te traemos a ti, que eres lo más bonito e importante que tenemos.

Eres guapo, simpático y cojonudo, gratificante, cálido y cariñoso. Te queremos más que a nuestras vidas, pues sin ti ellas no tienen sentido. Hoy día de Navidad ha sido uno de los días más felices de nuestra vida. Pues eres una bonita realidad, espero que algún día comprendas lo que hoy sentíamos papa y yo, o por lo menos lo puedas intuir.

Han sido dos mes y algo muy intenso, muy fuerte, agotador, lleno de amor felicidad y calor humano.
Ahora duermes en tu cuna en casa por fin. Te queremos mucho.
Tu madre.
               Sevilla 25 de Diciembre de 2000.  
 
 
No penséis que la cosa era tan idílica, no fue así. En aquellos momentos estabamos inmersos en el torbellino de la llegada, pues llegamos a Sevilla el día 6 de Diciembre. Olía a Navidad por todas partes, y nosotros habíamos concluido un sueño idílico por unas fechas muy emotivas, pero eso era todo. Al cabo de varios días,  es decir cuando se acabó la Navidad. Nuestros cuerpos y nuestras mentes dijeron, ”hasta aquí llegamos, niños bajaros de la burra”. Y como no lo hicimos nos tiró. Vaya días malos que pasamos hasta asumir la nueva situación en que nos encontrábamos, sino leer, leer.
 
 
 
Luis ha llorado esta noche para dormir 20 minutos sin parar, otros 20 intermitentemente, ha tirado el chupe y los juguetes que le ofrecíamos con toda la voluntad del mundo. Cosa que no había hecho antes nunca. Creo que nos está echando un pulso, para ver quién es el que manda, pues cada vez que llora acudimos y lo mimamos.

Nos tiene agotados con tantos lloros. Cada vez que desea algo se pone a llorar con toda la capacidad de sus pulmones. Estamos probando poniéndole música de nanas y valses para relajarlo. No ha tirado el muñeco musical porque pesa demasiado para él, todo lo demás, incluido su querido chupe, lo ha tirado de la cuna. Lo único que ha dejado junto con el chupe es su osito, al cual abrazaba cuando he ido a verlo. La imagen era enternecedora. Luis, cariño, no seas tan duro con papa y mama, nunca has hecho estas cosas antes. ¿Por qué lo haces ahora con tus padres?.

Un beso muy fuerte de tu madre.
 
Sevilla 9 de Enero de 2001.

 

Veis ni siquiera lo saludo al empezar la carta. Se nota que estoy cansada y no tengo ganas de mucho escribir. Me imagino que lo hice para que quedara constancia de los malos ratos que estabamos pasando. Pues el agotamiento se nos vino encima de pronto sin avisar. Luis había asumido el cambio de situación, es mucho más rápido e inteligente que nosotros, por lo menos que yo. Y probaba nuevas situaciones a ver que le deparaban. Nosotros como no nos había dado tiempo a pensar mucho, no asimilábamos muy bien el cambio producido y queríamos que todo siguiera igual sin esfuerzo de ningún tipo, ya que no estábamos para muchos trotes.

Al final habréis notado como ganó el pequeñajo la partida, nos tenía ganados. Y hay que luchar contra eso, no es bueno que se salga siempre con la suya.

No os creáis que esta depresión me afectó sólo a mí; Jero también la tuvo. Un poco más tarde cuando se incorporó al trabajo, a su vida de siempre. Me decía que estaba tan cansado que no tenía ganas de nada. Mi depresión había empezado antes, pues yo me incorporé a mi vida normal nada más llegar. Pero los dos sufrimos el cambio de situación familiar. Tenedlo en cuenta cuando volváis con vuestro hijo y os sintáis agotados, el parón que sufrimos después de estar tanto tiempo en tensión y llenos de incertidumbres se acusa.
 
 
Querido hijo:
 
Hace tiempo que no te escribo, pero no es por falta de ganas ni de tiempo. Durante todo el día te estoy dirigiendo cartas mentalmente, y el resto del tiempo te hablo en directo. Es tan bonito lo que nos ha sucedido a papa y a mí que no tiene punto de comparación con nada de lo que hemos vivido anteriormente.
Cada día estas más grande, más gracioso, más guapo. Me lo dicen las gentes en la calle, no lo digo yo. Eres una maravilla de hijo, guasón, gracioso, guapo, juguetón, zalamero, vivaracho, super simpático. En fin mucho, mucho más de lo que podíamos soñar. Hemos llegado a tal punto de adoración por ti que hay días que lo único que hacemos es jugar contigo todo el tiempo. Besarte, achucharte, etc... La familia está como loca, dice que no existe un niño en todo el mundo como tú. Todos andan muy tranquilos y contentos, es como si hubieras estado siempre con nosotros. Desde los confines de los tiempos.

Te pareces tanto a tu padre, abuelo y familia directa, que te quieren todos igual, con el mismo poder y orgullo, con la misma alegría y tesón. En definitiva todos te adoran con pasión y dedicación. Muchas gracias por todo, amor mío, hasta la próxima.

Tu madre.
 Sevilla 18 del 2 de 2001
 
 

Es maravilloso sentirse por fin madre. Pero te quita mucho tiempo para hacer otras cosas, por ejemplo escribirle a tu hijo una carta, cuando ya lo tienes en casa y se lo puedes contar en directo, aunque no te entienda lo que le estás diciendo. Esto es lo que me pasa últimamente, entre el trabajo a tiempo parcial fuera de casa, la casa y nuestro hijo. Siempre me encuentro cansada para escribir, y esto que estoy haciendo es para que él tenga constancia de su historia, y de lo deseado que fue.

Y al mismo tiempo si os puedo ayudar en algo, bien venido sea. No tengo más aspiraciones que las normales con este escrito, que mi hijo lo pueda leer el día de mañana, sin que se me haya olvidado nada, borrado por el tiempo transcurrido. También quiero agradecer al foro en especial a Jordi que haya puesto esto en funcionamiento (adoptaenrusia). Pues gracias a él, muchos compañeros de aquellas fechas, nos sentimos arropados e informados, con un simple teléfono. Y en estos momentos no os hace falta nada para estar informados como Dios manda. Solo entregar la dirección del mismo al compañero que pregunta por dónde empezar, sea el país que sea. Para eso creemos que se ha fundado la lista de post-adoptantes, además de para otras cosas.

Cuando nosotros empezamos no existía nada en lo que poder informarse o consultar. Buscábamos direcciones de alguna asociación o personas que estuvieran en el mismo problema que nosotros para contrastar opiniones, y casi no las había. Por fin un día vimos el número de teléfono de Atlas, y gracias a ella encontramos a Jordi, que pensaba como nosotros, aunque él iba por libre y nosotros por Ecai. No nos conocemos en persona, ni tan siquiera el timbre de voz, pero hemos encontrado el calor del ser humano, las ganas de ayudar y la sensibilidad que hace falta para tratar, a todas las personas que nos encontramos en esta situación. Por eso tendrá mientras podamos nuestro apoyo a la causa. Sin más explicaciones paso a la siguiente carta.
 
 
Querido hijo:

Ha pasado el tiempo desde la última vez que te escribí sin darme cuenta apenas.

Mi vida ha cambiado tanto estos últimos meses que me siento como si estuviera montada en una noria, que gira y gira sin parar. Tu padre y yo somos tan felices a ratos que no tenemos tiempo, para otra cosa que no seas tú. Eres muy inteligente y activo, por lo tanto eres incansable. Pero sobre todo eres nuestro hijo y son nuestros primeros meses como padres, una cosa muy natural y al mismo tiempo muy difícil.

Hoy hace un año que te conocimos, yo tenía tanto miedo que te vi feísimo, no sé cómo te pude ver así. Pues eres lo más hermoso y lo más lindo que pisa la tierra. Y no lo digo yo, sino todas las personas que te van conociendo. Si te digo cómo te veo yo ahora, se te va a subir a la cabeza. Eres nuestra vida, nuestras pilas, lo que nos alimenta día a día. Te queremos tanto que nos duele hasta el aire impuro que pueda entrar por tus pulmones.

Por eso en tu primer cumpleaños con nosotros te dedico, la canción que teniendo 18 años me mostró las ganas que tenía de ser madre. (Lo he sido 20 años después).

 
Cuando tu nazcas, abre los ojos
Toma la vida, es para ti
Un mundo entero para que juegues
Para que crezcas libre y feliz.
Todo un planeta entre tus manos
Cuando tu vueles fuera de mí.
Cuando tu nazcas, ojalá puedas ver el sol
Y si aún existe el mar tan azul como duerme hoy
Y que la  lluvia salte pura sobre tu piel
Que aún sople el viento
Y que juegues con él.
Y que la nieve
Caiga blanca por Navidad
Cuando tu nazcas
Que tu nazcas en Paz
Ojalá que puedas conocer
Los veranos que he vivido yo
Y los libros viejos que guardé
Pensando en ti hijo mío
Que los bosques sigan donde están
Que aún exista el dulce olor a pan
Ojalá que quede para ti un mundo como el mío
Que la luna siga siempre ahí
 Vuelen las estrellas sobre ti
Ojalá te quede todavía un mundo como el mío.
 
Canción llamada “Cuando tu nazcas” cantada por el grupo MOCEDADES. Basada en el 4 movimiento de la 7 sinfonía de Beethoven.
 
Cariño esta canción describe lo que sentí el primer día que deseé ser madre. Luché por ello hasta que tú naciste para nosotros el día 17 del 11 de 2000.
Tardé casi veinte años desde que escuché la canción por primera vez.
Te quiero mucho.
Tu madre.
 Sevilla 5 de Septiembre de 2001.
 
 
Como persona romántica y sentimental mi vida está llena de canciones, pues me gusta la música y me ayuda a relajarme en momentos de tensión. Durante todo el embarazo de nuestro hijo escuché cientos de canciones, y a todas les encontraba parecido a las situaciones vividas. No sé si alguno de ustedes os ha pasado igual que a mí. Pero es una felicidad encontrar letra a cada momento que estás viviendo, pues puedes decir "esta situación la he vivido yo". Por eso os escribo la letra de las canciones que me sonaban en aquellos momentos. Y así mi hijo podrá ponerle música a su historia, Perdonar si este hecho os parece cursi, para mí no lo es. Mas bien es un desahogo emocional, pues le ponen letra y música y suena bonito y bien.

El siguiente correo no se lo escribo a mi hijo directamente sino que lo mando al FORO. Es recordando nuestra llegada a Sevilla con Luis, cómo fue y qué sentimos. Algún compañero me escribió diciéndome que lo había hecho bien pues les había hecho recordar su llegada a casa. Por eso lo transcribo sin intentar otro nuevo.

 

Hola

Hoy hace un año que llegamos con nuestro hijo a la estación de Santa Justa en Sevilla. Recuerdo cómo sin poder remediarlo, cuando bajamos del tren, y miré a mi alrededor, corrían las lagrimas sobre mi rostro, y tenía un fuerte nudo en mi garganta, que no me dejaba hablar. (Hoy escribiendo esto, estoy sintiendo lo mismo). Recuerdo que nuestro vagón fue el último del tren, estabamos tan cansados, que casi no podíamos con las maletas y nuestro hijo. Jero se adelantó por un carro para llevar el equipaje, y yo me quedé en el anden con nuestro hijo. Deseando ver a la familia para poder llorar tranquila, que era lo que deseaba (no por tristeza todo lo contrario, sino por felicidad, lo habíamos conseguido, teníamos un hijo que nos había costado mucho en todos los sentidos, pero nuestro futuro en común empezaba, el de los tres). De pronto llegaron hasta mí las voces de mis hermanos, nos llamaban mientras corrían por el andén de la estación, mi padre era el único de los abuelos que había bajado y seguido la carrera. Fue el primero junto con mis dos sobrinos que llegó hasta Luis (nuestro hijo) y yo. Casi no me miraba para que no llorara más de lo que aún lo hacia, sólo me besó como hacía mucho tiempo que no lo recordaba, mis niños igual, recuerdo que llevaban a Bugs Bunni, en un globo enorme. Cuando todo terminó vi a dos compañeros de fatiga casi al principio, Inés y Jesús, con su hijo Angel, me abracé a ellos con todo el calor que tenía dentro que era mucho. Y me sequé las lágrimas, ahora empezaba una nueva vida algo mucho más fuerte que todo lo vivido antes. Ser padres de Luis.
 

Sevilla 6 de Diciembre de 2001

 

Esto es lo que sentimos el día de llegada a casa. Algo que volví a sentir mientras os escribía aquel día ese correo. Una sensación que os deseo a todos.

Y por fin termino mi relato por ahora, espero que os haya gustado, y que os sirva para ayudaros en vuestro largo camino.

Y a mi hijo Luis que le quede constancia de su historia tal y como fue en cada momento, sin quitar ni poner nada.
 
Un beso muy fuerte de tus padres.
 
Sevilla 24 de Enero de 2002.
 
 
Esta historia pertenece a nuestro hijo Luis Kirill Luna Pérez
Con todo el amor de sus padres Jerónimo y Mª Jesús.