HISTORIA DE LA ASIGNACIÓN DE NUESTRO HIJO FÉLIX EN EKATERIMBURGO
Somos Félix y Julia de Málaga.
Este es el relato de la asignación de nuestro hijo Félix en Ekaterimburgo.
Ocurrió en julio del 2002 y ya tenemos a Félix en casa, además de nuestro otro hijo Francisco que llegó el 22 de mayo de 2003.
FELIX: 30 de julio de 2003
Volvimos el viernes 2 de agosto de 2002 a las 23:00, ojalá volvamos pronto.
Nos hemos dejado a nuestro hijo resfriado y con fiebre por lo que estamos tristes. No comprendo cómo se puede querer tanto a una persona en tan poco tiempo.Buenos os voy a contar como nos ha ido todo el viaje para que os hagáis una idea.
El día 27 salimos de Málaga vía Madrid donde esperamos unas 4 horas, habíamos quedado con otra pareja que conocimos en ADECOP Sevilla y que viajaba con nosotros. Al entrar al embarque en Madrid conocimos a otras 2 parejas que iban a juicio a Barnaul (con ADECOP).
Hicimos escala en Frankfurt después de volar 2:15 horas, tuvimos 1 hora para el embarque pero como teníamos las tarjetas de embarque todo era fácil de encontrar incluido el coger el trenecito para llegar hasta la puerta de embarque.
El avión desde Frankfurt hasta Moscú dura unas 3:00 horas, al llegar fuimos a recoger las maletas y de las 4 parejas que íbamos a 3 les faltaba alguna, (¡Que suerte a nosotros nos llegaron todas!). Después de esperar un rato y ver que no llegaban decidimos que lo mejor era que nosotros cruzáramos el control de maletas-pasaportes y buscáramos al representante de ADECOP. Así lo hicimos y no encontramos a nadie al salir, estuvimos un rato buscando y esquivando a los muchos taxistas y al poco (que en esas circunstancias pareció mucho tiempo) apareció Alexei (rubio de unos 30 años, delgado y de 1,85 de estatura). Le contamos el problema y cuando pudo (las puertas son de corredera y sólo se abren desde dentro) entró y pusieron la pertinente reclamación para que al día siguiente llevaran las maletas al hotel Rusia (¿Rossya?) que era donde nos instalamos porque como es temporada alta no había habitación en el Hotel Arbat (que según nos dijo Alexei era donde quería llevarnos, y las otras 2 parejas nos dijeron que habían estado anteriormente, para la asignación).
El hotel tiene una parte moderna y otra vieja, estuvimos en la vieja, ¡pero vieja! (62 dólares noche). Cuando se solucionaron todos los papeles del registro Alexei nos dijo que al día siguiente salíamos para Ekaterimburgo a las 22:00 dos parejas para la asignación y las otras 2 parejas salían a las 23:00 horas. Le pagamos el precio de los billetes que en el caso de Ekaterimburgo era de 280 dólares por pareja. Llegamos muy cansados y dormimos casi sin enterarnos del calor que hacía.
Al día siguiente (28 de julio), después de pagar la habitación en las oficinas instaladas en la habitación 3-074, dimos una vuelta por la Plaza Roja (el hotel está a 100 metros), incluido el Mausoleo de Lenin, al que no os dejan entrar con cámara de fotos, por lo que no hagáis cola si la lleváis, os registran todo. Y después de dar una vuelta por las murallas entramos al Kremlin, y vimos todas las iglesias y toda la plaza, previo pago de 200 rublos (unas 1200pts).
Antes de entrar nos comimos un perrito en un paseo que hay por detrás de la Plaza Roja y que no es barato. Una alternativa, aparte de los restaurantes es ir a una tienda que hay cerca del hotel pero en dirección opuesta a la Plaza Roja y en el lateral del hotel más alejado del río, donde hay pan y todo tipo de alimento y bebida. Después de la visita turística volvimos al hotel a descansar porque nos recogían sobre las 20:00, nos llevaron al aeropuerto y embarcamos hacia Ekaterimburgo.
Llegamos después de 2 horas de viaje, pero allí eran dos horas más por lo que eran las 2:00 de la mañana del lunes 29 de julio. En el aeropuerto nos esperaban Sergei y Tatiana, matrimonio, representantes de ADECOP. No llevaron al hotel Iset a una suite que parece de principios de los 80. Entra mucha luz por las mañanas y amanece a las 5:00, los trolebuses empiezan con el ruido a las 5:30.
Nos dijeron que el día de la asignación era el martes pero que el lunes intentaría llamar por si podían asignarnos por la tarde, quedamos en que nos recogerían al día siguiente para enseñarnos la ciudad, comer y llamar al Ministerio por si podíamos ir.
Llegaron puntuales a las 12:00, (teníamos que descansar), nos mostraron una ciudad que tiene pocas cosas que ver y nos fuimos a comer a un restaurante de buena comida y no muy caro, unos 50 euros por persona incluido: ensaladas individuales, sopa y carne o pescado, además de cerveza fría. Después de comer llamamos al Ministerio y nos dijeron que no podíamos ir esa tarde. Nos fuimos al hotel y quedamos para el día siguiente.
Esa tarde dimos un paseo por los alrededores y compramos pan, fruta y unas tiritas, descubrimos las tiendas que había cerca.
El día 30 por la mañana fuimos al Ministerio después de esperar unos minutos a Emilio, que es el interprete cubano, subimos unos 3 pisos y llegamos a un descansillo donde nos dijeron que pasara una pareja, pasaron los otros y salieron a los 5 minutos les habían asignado dos niñas de 2 y 4 años, apenas pudieron darnos mas detalles porque tuvimos que pasar rápido.
Al entrar nos encontramos con una habitación con dos mesas en forma de T en el fondo "_", se sienta la Delegada del Ministerio, una señora muy señorona, y en el palito de la T "I", a un lado la secretaria y el interprete y a otro nosotros, con Sergei el representante de ADECOP, Tatiana se quedó con la otra pareja.
La secretaria va leyendo un papel donde indican los datos administrativos del menor: nombre, edad, nombre de la madre si se conoce y del padre si se conoce y estado administrativo del menor. Nos dijeron que el informe médico nos lo daban en el orfanato y que teníamos derecho a renunciar si lo creíamos conveniente y a un informe médico independiente. Después de todo los que nos leyeron nos preguntaron que si queríamos conocer el menor y dijimos que sí por lo que nos hicieron firmar unos papeles. La asignación eran a 150 km al norte de Ekaterimburgo en Niznij Tagil (qué lejos está mi hijo).Al salir supimos que la otra pareja tenía la asignación en ... (no me acuerdo) a 600 km al norte de Ekaterimburgo pasado Serov. Como nuestro orfanato estaba más cerca y ya eran las 11:30 iríamos esa mañana.
Nos pusimos en marcha en una furgoneta monovolumen que ha estado llevándonos a todos lados. Después de dar muchas vueltas llegamos a un casa muy vieja y derruida que era donde estaba una directora y una señora que es Trabajadora Social que nos dijeron debíamos tratarla bien porque era la que iría al juicio a hablar de nosotros y la adopción.
Nos leen de nuevos los datos del niño y empieza el informa médico, que si tiene el sistema nervioso central descompensado, que si nació con 2,5 kg, que la madre no se cuidaba, en el fondo tenía todas las enfermedades que vienen en la lista de adoptaenrusia y que no son nada pero cuando las leen allí te entra un miedo increíble. Además, nos dicen que había tenido una neumonía y que estaba casi curado.
Imaginaos el miedo que hasta la señora nos dijo que se nos notaba que estábamos muy asustados que no nos preocupáramos que el niño estaba muy bien y que era muy listo y que en el orfanato lo querían mucho porque era muy cariñoso y que deseaba que nosotros fuéramos los padres de ese niño que ella también le quería mucho.
Llegamos al orfanato y nos leen el informe médico y nuestro interés sólo era la neumonía, nos dijeron que de eso se había curado pero que estaba un poco resfriado, más miedo. Nos dicen que están vistiendo al niño y en esos momentos entra: rubio, con mechones de pelo de no haberse pelado desde que nació, con la piel blanca casi transparente que se le notan todas las venitas de la cara, lleno de picaduras de mosquitos y asustado, muy asustado, además estaba durmiendo. De verdad fue impresionante, no sabes cómo reaccionar. Lo cogió Julia y yo me puse a rodar en video a la vez que le hacía fotos.
Al principio no reaccionaba a nada, estaba muy asustado y tenía fiebre (podréis entender las ganas que tengo de ir a por él y ver como anda de salud, me muero por que se ponga bien pronto, pero es un simple resfriado que aquí se curaría en nada, pero quiero que se cure, lo siento). Julia jugaba con él y empezamos a darle una pelotita de agujeros que tiene otra pelota dentro y poco a poco empezó a reaccionar pero los brazos no los movía sólo un poco los dedos por lo que empezamos a preocuparnos más.
En ese momento dijo la directora que nos lo lleváramos a dar un paseo puesto que el niño andaba un poco. Estaba de pié le puse la mano y le dije vamos y me agarró el dedo de una manera que se me quitaron todos los miedos. Al llegar a la calle lo cogió Julia y empezó a jugar con todo, pero con todo a la vez. Les encantan los globos, cuando os llamen para ir llevaros muchos globos. Les encanta lo de inflarlos y desinflarlos, el verlos llenos de aire, etc.
Estuvimos en total unas 2 horas y 30 minutos, qué poco tiempo y que huella más grande en el corazón.
20 de Octubre de 2002
Cuando nos despedimos del orfanato nos montamos en el monovolumen y a todo correr volvimos a Ekaterimburgo. Lo de a todo correr lo digo porque íbamos a 140 km/h y adelantando camiones en raya continua y coches en dirección contraria, el conductor profesional es alucinante cómo conduce.
Llegamos a las 19:30, recogimos a la otra pareja y nos fuimos a comer-cenar, hasta entonces no tuvimos tiempo para ello. La comida estuvo muy bien y lo celebramos con vodka, un poco más de la cuenta pero la ocasión lo requería.
Al día siguiente le tocó a la otra pareja ir al orfanato, a 600 km, a ver a las dos niñas que les habían asignado. Nos quedamos en el hotel y dedicamos la mañana a recorrer los alrededores del río Iset. Tranquilamente dimos un largo paseo, nos tomamos una cerveza, (tibia, como siempre), recorrimos varias tiendas y compramos pan, agua y otras cosas para comer en la habitación del hotel. Como ya era un poco tarde nos quedamos en el hotel a descansar.
A las 20:40 nos llaman desde recepción y nos dicen que bajemos rápido que ya han llegado pero que hay que sacar billetes para el día siguiente y cierran a las 21:00. Así que nos vestimos rápidamente y bajamos aún más rápido, conseguimos los billetes para el día siguiente.
La otra pareja había aceptado dos preciosas niñas de 2 y 4 años, una morena de ojos verdes y otra rubia de ojos azules. Estaban tristes porque la mayor, al subirse ellos en el coche, había dicho que ellas querían irse con papa y mama, así que no veas cómo estaban.
Nos fuimos a cenar, esta vez no hubo tanto vodka, pero también era un buen sitio y la comida fue buena.
No sé dónde estaban los lugares donde comimos durante la estancia en Ekaterimburgo, porque nos llevaron y es difícil que pueda volver sólo. El único sitio donde tengo referencias es el primero al que fuimos por estar cerca de una gran chimenea industrial que se ve desde muchos sitios.El avión hacia Moscú salía a las 8:00, llegamos a dicha ciudad a la misma hora, nos estaba esperando Alexander, el mismo que nos recogió para llevarnos al aeropuerto al ir a Ekaterimburgo.
Nos llevó de nuevo al Hotel Rusia (el Arbat seguía sin habitaciones) , le preguntamos donde estaba Alexei y nos dijo que estaba ocupado. Entonces le preguntamos por los billetes para volver a España y nos dijo que no sabía nada que Alexei se pondría en contacto con nosotros. Le pedimos el número de teléfono de Alexei y lo llamamos, entonces nos dijo que teníamos que ir con él a firmar ante notario la aceptación de la asignación, le preguntamos que cuándo sería y nos dijo que no lo sabía, entonces le dijimos que no íbamos a estar todo el día en el hotel y nos dijo que no nos preocupáramos que él nos encontraba.
Nos fuimos a la Plaza Roja y empezamos a buscar la calle Arbat a la que llegamos después de recorrer parte de la nueva calle Arbat, incluidas sus tiendas con precios un poco más elevados que en España (entre un 10 y un 20% más caros). Casi al final conseguimos que nos dijeran por dónde estaba la antigua calle Arbat a la que llegamos a la hora de comer, lo que hicimos en el Mc Donals.. Volvimos al hotel a dormir la siesta, nos despertó una llamada de teléfono hablándonos en inglés, no entendí nada pero como fue un momento antes de ir a pagar ya suponíamos que era para eso pero le dimos a entender que no entendíamos nada y que llamara a Alexei, lo que hizo y pudimos preguntarle por el notario y los billetes de avión.
Nos dijo que no estaba disponible el notario y que al día siguiente a las 10:00 llegaría Alexander y nos llevaría al aeropuerto a cambiar los billetes. Lo del notario nos llevaría Alexander los papeles para firmarlos y como tenía fotocopia de nuestros pasaportes los legalizaría con la fotocopia.
A la mañana siguiente Alexander nos dijo que no era seguro que pudiésemos cambiar los billetes y que era muy tarde, pero que no había podido llegar antes porque había tenido que ir a recoger el papel que teníamos que firmar.
Al llegar al aeropuerto pudimos cambiar los billetes pagando una penalización de 50 dólares por cada uno. El viaje de vuelta fue vía Frankfurt, igual que la ida. El viaje no tuvo ningún problema siempre que no se considere lo largo que se hace un viaje con tantas escalas, llegamos a las 23:30 a Málaga, con muchas ganas de volver a Niznij Tagil a recoger a nuestro precioso hijo.
Abril de 2002